¿Cuéntanos sobre tus comienzos, tus estudios, como empezaste tu camino en la fotografía?

Bueno, mis inicios parten aproximadamente a los 12 años, porque a mi papá le gustaba la fotografía, hacía foto estudio en la casa, pero se dedicaba profesionalmente a la Publicidad. Yo siempre estuve en reuniones y veía sus proyectos, entonces sentía que se podía vivir de esto. Más adelante cuando ya empecé a hacer exposiciones en Concepción, me di cuenta que no era tan fácil como lo veía con mi papá, que era todo autogestionado. Después me fui a Santiago a los 17 años a estudiar fotografía en la Arcos, antes de estudiar hice cursos en la misma Universidad y asistí a amigos que ya trabajaban en Publicidad.

¿Entonces el ver de cerca trabajar a tu papá y vivir de la fotografía, te sirvió para tomar la decisión?

Él no se dedicaba realmente a la foto publicitaria, sino que se dedicaba a la publicidad más bruta, como confeccionar flyers para empresas de electrodomésticos, imagínate fotos de lavadoras. Así empecé a entender, por ejemplo que toda la publicidad que tú ves en las calles, tiene un gran trabajo detrás, para mí era algo normal decir “esa publicidad la hizo mi papá”.

¿Qué fue lo que marcó tu carrera como fotógrafa?

Tengo tres cosas que me marcaron mucho, una cuando fui a una feria de arte donde no vendí nada el primer año y en el segundo año decidí hacer fotos intervenidas y las vendí todas, entonces esto fue un check en mi vida por el lado artístico. Dentro de los artistas que expusieron, estaba Jos Romussi que intervino unas fotos, bordándolas con hilo y salimos en un libro alemán. Gracias a esto, me contactaron de Universal Londres para que fuera a hacer las fotos de un artista nuevo y que él las interviniera. Y lo tercero, creo que es ahora estar en España, viviendo de lo que hago, que me gusta y que me pagan por esto… creo que estoy en un muy buen momento.

Uno de los motivos de esta entrevista es el lanzamiento de tu libro Los helados (editorial Metalibro).

Que emoción!, a mi me llegó ayer por fin porque se había demorado en la Aduana y por fin lo pude ver, por que todos me enviaban mensajes diciendo “lo compré.

Los helados de Rocío Aguirre, un clásico ahora.

Bueno, es un proyecto que nunca pensé que le iba a ir tan bien de hecho cuando hablé con la editorial de Metalibro, yo la había contactado por otro proyecto mucho más grande que lleva bastante tiempo queriendo salir, pero se ha retrasado, es más como un diario de vida y les interesaba, pero a la vez era demasiado grande entonces no sabían por donde dominarlo, y en un momento les digo también tengo unas fotos que llevo haciendo hace algún tiempo y no se qué hacer con ellas y les mostré los helados, me propusieron hacer 25 postales de esculturas de helados que están en heladerías, yo pensaba que en Chile no existían, pero me han estado enviando fotos, en Concepción hay uno mítico que me lo enviaron varias personas… al final todo tiene mucho sentido por que pensaba en una colección de helados y después se transformaron en postales que uno puede enviar a sus amigos. La portada es de Bryan Yonki que hace lettering a mano, estamos todos en lugares distintos, él está en Los Angeles California, MetaLibro está en Chile, yo estoy en España, es muy raro como se ha conectado todo. La portada es la primera foto que hice el 2013 la primera vez que fui a Paris, la mayoría de las fotos son en Madrid, Barcelona, Berlín, Paris, Miami, Bilbao y Cuba.

Me encantó, me encanta el papel que usa y se nota que cada foto está unida a la otra, la calidad del color, hay un hilo conductor. Bueno, creo que tienes algo, super identificatorio con los helados, como recuerdos de infancia

En realidad, no me considero muy fan de los helados, quizás tuve una época donde me gustaban, pero cuando hicimos el proyecto con las chicas de MetaLibro, me puse a pensar en qué me provocaban realmente los helados y me di cuenta que había una nostalgia por la familia que no había sentido nunca y que está escrito en el libro que en el fondo es una época de mi vida en que mis papás se habían separado y creo que no era una época muy bonita. Me acordé de un momento en esa época que con mi mamá íbamos a ver a la abuela con mi hermano mayor y nos hacía este tour obligado, y como premio por haberla acompañado nos llevaba al supermercado compraba las colaciones para el colegio y nos hacía elegir un helado, el que mas nos gustara y cada uno elegía un sabor, yo siempre elegía el de piña, mi mamá de lúcuma y mi hermano de chocolate, era un momento muy bueno porque el día domingo ese helado se transformaba en que nos quedábamos viendo películas comiéndonos la casata de helado, entonces era un momento intimo y bonito pero al mismo tiempo era triste.

¿Quisieras regresar a vivir a Chile?

Por el momento no, estoy recién encaminándome en España y no quiero hacer algún movimiento que me pueda entorpecer esto, porque en la primera cuarentena de España yo estuve en la gira de Pucho y no podía volver, entonces no me gustaría ir y que después cerraran la frontera y no pudiera volver. Acá acaban de cerrar la frontera de nuevo.

¿A qué artista te gustaría fotografiar, alguien del cine, actor, un poeta, un artista plástico, un arquitecto?

Me gustaría hacerle fotos a Al Pacino, Jack Nickolson, estos actores míticos del cine que me gustan mucho.

¿Cómo estás viviendo esta pandemia, te afectó de alguna forma?

No estoy tan en pandemia, hace dos meses que nos soltaron acá en España, empezaron todo por fases, de ir soltándonos de a poquito, al principio me costó, me dio el Síndrome de la Cabaña, me costaba salir con gente, todavía me pasa, pero me voy enfocando mucho más en las cosas que quiero hacer y por eso salgo menos, ya no estoy tan de vacaciones, como pude haber estado antes, y como me ha afectado?, yo creo que he encontrado el lado más creativo, he tratado de pensar mucho qué me gustaría hacer y como me veo en el futuro, cómo me interesa también mostrar mi imagen, cosas que no había pensado antes, con qué marcas quiero trabajar, tener mejor relación, me refiero a marcas de moda, y también el espacio de relajarse y decir hoy voy a ver una película. Creo que antes estaba muy desesperada en alcanzar mis objetivos muy rápido y llevaba como un año y medio sin poder trabajar en lo que realmente me gustaba, entonces ahora estoy recién dando cuenta de qué es lo que me gustaría hacer y por donde encaminarlo, desde un lado más relajado.

¿Qué crees que es el coronavirus, es algo natural, una guerra atómica, biológica?

Trato de no pensarlo mucho, no descarto ninguna de las opciones conspirativas, pero también a veces lo veo como una gripe más, como la Influenza, como todo lo que nos ha ocurrido en el pasado, pero con mucha más sobreinformación por como es nuestra vida ahora, mucho más conectado, que todo el mundo se cree líder y opina de todas las cosas importantes. A veces también pienso que está casi hecho para beneficiar a los países capitalistas, que tienen todo el concepto de plataformas digitales, y les conviene que estés encerrado usando el computador e internet.

¿Qué cosas te inspiran?

Me inspira mucho el cine, me encanta, lo veo mucho, también me inspira hablar con gente acerca de moda, cine o series, retroalimentación me inspira un montón, también asistir a exposiciones, últimamente estoy super hater con eso, nada me convence. Y lo que más me gusta fotografiar son las personas, retratos, me encanta sentirme cerca de la persona, robarle un poquito el alma.

¿Qué crees que va a suceder después de la pandemia, vuelve todo a la normalidad?

Siento que es como el fin del mundo, siento que no tengo muchas esperanzas, sé que no debería pensar así, pero no lo entiendo y no sé que va a pasar. Me pasa ahora que cuando camino por la calle con mascarilla y voy donde hay un grupo muy grande y los saludo con el codo, pienso “¿esto se va a pasar algún día?” o nos vamos a quedar así para siempre.

Y antes tanto que uno besaba para saludar, beso en la cara y allá en Europa uno doble, esa costumbre de ahora no poder saludarse, dudo ahora que vamos a volver a besarnos tanto, era demasiado.

Antes, cuando viajaba a Estados Unidos, pensaba “que bien poder saludarse así con la mano”, y en Europa demasiado doble beso, pero ahora lo echo de menos.

¿Adoptarías una mascota?

Creo que sí, pero si la vida vuelve a ser normal creo que sería un poco irresponsable por el estilo de vida que llevo.

¿Y tener hijos?

Acabo de ver Colapso, la serie y creo que no, ya no quiero tener hijos.

¿Que es lo que más te gusta de España?

Hace un tiempo empecé a hacer una lista mental de todas las cosas que me gustaban en comparación a Chile, y de los top 3 uno es no tener miedo en la calle como se tiene en Chile por miedo a asalto o violación, segundo que no hay terremotos ni temblores y mi top tres es la calidad de vida que existe para la vejez, la vida es buena, la salud es gratis, la educación también, hay cosas básicas que están muy resueltas, entonces hacen que no existan estas preocupaciones, también los sueldos son más altos y hacen que puedan darse ciertos “lujos».

¿Cómo ves el mundo de la moda, desde la fotografía en cuestiones de estereotipos de cuerpos hegemónicos, consideras que las marcas realmente se van a comprometer?

Creo que hace rato se está tratando de explicar que no existe un estereotipo, pero también siento que hay muchos nuevos estereotipos que encajan con tu tipo de persona, entonces al final la publicidad lo único que quiere es ganar plata y nunca lo están haciendo para educar a la gente, es todo lo contrario, pero sí creo que se han diversificado los estereotipos y eso también ayuda a que no se crea que es solo un tipo de personas el que está bien. Siento que ya no tengo la necesidad de encasillar a alguien.

Transcripción: Carla Lagos.

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