Rorro no para. Como si estuviera en medio de un panic attack, bloqueado busca salidas rápidas como un paria de un mundo extraño, el mundo de mercadolibre.

Como un juguete rabioso, es todo menos un esfuerzo. El statement dandi de sus últimos videos es tan instantáneo como fugaz. Es un rapto, un soplo inspirado, un hallazgo, aun cuando presuponga ingenierías complejas que exigen planes, orquestación, montajes inescrupulosos.

Rorro apuesta entero a ese puro efecto, y el efecto es la moneda con la que opera el sentido en la escena social, pero también por la máquina que hace posible el efecto, verdadero dispositivo teatral, coreográfico, fantasmagórico, por momentos sentimos el calor de la estafa.

¿Y todo esto para qué? Por el placer del efecto. «Ser un hombre útil siempre me pareció algo repugnante», dice Baudelaire. Sin duda hay cálculo y táctica en Rorro, pero se trata de una deliberación sin más allá. No hay misión, no hay rentabilidad que justifiquen esos golpes de teatro. En el video de Mi Chat, como en todos los de este año, hay inversión y hay gasto pero parece no importar cuando el objetivo es el efecto: algo que desaparece apenas sucede.

Rorro tiene oficio, es elástico para incluir sin incomodidad los balbuceos suburbanos, los desplantes y las fanfarronadas entre los indios. No es la marginalidad dura y rígida del outcast.

En Mi Chat se refuerza la idea de escapismo y nuevamente, los vínculos rotos, FaceTime mediante.

La historia de un monomaníaco empedernido, con una vida demasiado vaga, demasiado intoxicada, en busca de algo más sustancial. Rorro agitando desde un jacuzzi tomando un espumante, o diciendo vas a extrañar mi chat y que te llame por facetime mientras lo masajean con dos rodajas de pepino en los ojos.

Te vas a querer matar cuando me veas online, desafía, mientras hace crossfit.

Después alterna momentos gángster con el arte de vivir, entrando a Depi Life para hacerse una tira de cola o en sesiones violentas de tatuaje y tintura fluo.

Como contraparte, aparece Faraonika, en un featuring de cortes irreconciliables, ay baby 24/7 estabas scrolleando, se pasó tu chance no merecés mis likes no voy a perder mi tiempo con tus audios ahora me suelto en la pista con mis amigas voy a perrear, lo desafía, mientras se va de caño a Club 69.

¿Cómo se te ocurrió hacer esta super producción para el video, pareciera que lo haces en tiempo récord viendo la cantidad de tomas y locaciones e ideas que están en la historia?

Estoy hecho para romper récords. Es mi style. La realidad es que lo venía planeando desde marzo a este video entonces muchas de las ideas estaban planeadas hace rato.

Venís haciendo muchos temas ya donde hablas de la obsesión de las nuevas tecnologías y redes sociales que tiene la gente. Pero das a entender que cuesta cada vez mas poder vincularse.

Sí hablo de redes sociales en casi todos mis temas. No creo que sea difícil vincularse, de hecho creo que cada vez es más fácil. Lo que sí creo que es difícil es que esas relaciones perduren. Todos tienen mil amigos pero ninguno real.

En Mi Chat haces una parodia muy fuerte del movimiento del yoga meditation. ¿Cuál es tu visión de eso?

No lo llamaría una parodia, es simplemente una de las alternativas para sanar el alma después de que te dejen hecho añicos el corazón. También hago referencia a lo difícil que es meditar cuando tenés el corazón roto y seguís extrañando a otra persona.

¿A nivel personal tuviste algún momento de yoga, de querer conectarte con tu cuerpo?

Hice varios tipos de yoga. Me gustan, quiero volver. Igual por ahora me quedo con el crossfit porque me gusta la música fuerte y la chicas sudadas.

¿Crees que es necesario desconectarse un poco o del todo de las redes?

Creo que hay que saber desconectarse por momentos. Saber poner el modo avión para lograr una mejor concentración. También hay gente muy adicta al insta, a esa gente le recomiendo borrárselo del teléfono e instalarlo en algún otro dispositivo que se use menos. Si no tenés Instagram no existís en el mundo del arte y el entretenimiento.

¿Cómo te caen los que creen haberse convertido en una especie de vocero de grandes seres espirituales, nivel Claudio Maria Dominguez?

Depende del vocero, me gusta mucho leer sobre espiritualidad. En especial Osho porque tiene un approach poético.

La aparición de Faraonika en el video es clave tambien. ¿Cómo fue que pensaste en ella?

La conocía hace tiempo y una amiga me la recomendó para el video. Tiene una voz hermosa, es piola y tiene style. Todo el combo.

¿Es más fácil hablar de tus videos que de tu vida real?

Sí definitivamente. Mi vida real es lujosa pero dolorosa. Los videos son mi mejor cara.

Tus videos no solo son divertidos, también son realmente raros. Con momentos fuertes como, en este caso, la tira de cola y la sesión de tatoo. ¿Pensas en generar incomodidad también en tus seguidores?

Sí, me gusta generar incomodidad pero más aún generar sorpresa. Me siento orgulloso en ser el primer argentino en depilarse la cola en un videoclip.

Siguiendo con lo espiritual, que creo que es uno de los puntos del video, fueron los rituales una parte importante de tu vida temprana, creciste en un hogar religioso?

Fui a un colegio de curas, me confirmé y fui a misionar llevando la biblia bajo el brazo. Hoy en día por supuesto me parece una absoluta ridiculez. Las religiones son el pasado, ahora solo queda la espiritualidad, la meditación y la actividad física.

Saliendo de lo espiritual, también como francotirador que sos apuntás al lifestyle del trap, como una especie de gángster fake que venís construyendo en tus últimos lanzamientos.

Apunto contra el estéreotipo del trapero. Los temas comunes, el famoso: pussy, money & weed. Para mi el trap es un género nuevo en desarrollo y no necesitás ser de la villa o del barrio para cantarlo.

Por ultimo, estás tramando algo mas de acá a fin de año?

Componer, componer y componer. Después por supuesto gira por Punta del Este, como debe ser.