La familia Rose logró su grandiosa riqueza en base a la creación de un emporio de locales dedicados al alquiler de videos, a fines de los años 80. En el presente, estafa mediante, lo han perdido todo. O casi todo. En medio de la desesperante situación, el señor Rose recuerda que él y su mujer le regalaron a su hijo para un cumpleaños un pueblito llamado Schitt´s Creek (que en inglés suena como “arroyo de mierda”). Ahí se mudan los cuatro desafortunados miembros de la familia, yendo sus huesos a parar a un inhospitalario motel, que con el tiempo será bautizado como Rosebud.

La serie (6 temporadas de 12 capítulos de 24 minutos cada uno) arrasó con los premios Emmy 2020 en la categoría comedia, y bien merecidos los tiene. Cultora de un humor apoyado en lo grotesco y en la inadecuación de los personajes a las realidades del agreste pueblito y sus habitantes, cuenta con guiones que alternan diálogos chispeantes y absurdos, rebosantes de un humor suave que, de a ratos, sobrevuela levemente lo profano.

El señor Green tiene en Eugene Levy, -recordado como el padre del muchacho en American Pie-, el mejor de los actores ya que su personaje está diseñado por él y su hijo Dan, co-creadores y también coprotagonistas de la serie, ya que éste interpreta a su primogénito, David, un muchacho queer de expresiones faciales extremas y gestos abruptos que gusta de usar pulóveres con diseños estrambóticos, que a veces funcionan como vestidos, y alterna o combina con polleras y calzas.

Alexis Rose, la hija, que entre otras alternancias delirantes durante su vida de millonaria fue secuestrada por un jeque árabe, y se comporta como una descoordinada mezcla de Kim Kardashian y Paris Hilton, está interpretada por la bella Annie Murphy. Esta muchacha narcisista es bastante poco práctica para los desempeños laborales que se ofrecen en el villorrio y tiene poca suerte con los hombres, pese a que se le cruzan los especímenes más interesantes del lugar.

Como Moira Rose se luce la gran Catherine O´Hara (la madre en Beetlejuice y en Mi pobre angelito), con un pasado de actriz de telenovela exitosa –una única telenovela exitosa- y problemas psiquiátricos que sortea con magnanimidad e ingenio, acomodando las situaciones que se le presentan para su provecho. Tiene como armas las pelucas más coloridas, un excéntrico vestuario y un alambicado manejo del lenguaje, sin olvidar esa boca caricaturesca pintada estridentemente. Cada una de sus apariciones, donde el egoísmo es experimentado como las más noble de las virtudes con un aire casual, es para desternillarse.

En papeles secundarios destacan Chris Elliott y Jennifer Robertson, como el tosco alcalde del lugar y su lavada esposa; y Emily Hampshire, como Stevie, la regente del motel, una muchacha entumecida emocionalmente con problemas de comunicación.

Filmada en Canadá con actores canadienses, Schitt´s Creek canta loas a la unidad familiar, más cuando los padres han estado muy embebidos en dedicarse a sus tareas profesionales y han descuidado a los hijos. La estadía en el pueblo ofrecerá la oportunidad para un renacimiento del vínculo entre padres e hijos, y cada uno de ellos irá logrando un florecimiento y un equilibrio que parecía casi imposible cuando vivían entre mansiones, celebridades, viajes lujosos y limusinas.

Los talentosos Levy padre y O´Hara eran también conocidos por una serie de películas (Waiting for Guffman, Best in Show, A Mighty Wind) muy singulares e hilarantes dirigidas por Christopher Guest, y participaciones en ese fenómeno televisivo llamado Saturday Night Live.

Schitt´s Creek, que se emite por Comedy Central en Movistar Play, ofrece entretenimiento en abundancia y una mirada inclusiva, compasiva y reparadora en lo que hace a la dificultades para relacionarse que tenemos los seres humanos. Ideal para relajarse en la pandemia que atravesamos, incluye entre otras invenciones desopilantes una puesta en escena muy primitiva del musical Cabaret, propuestas de marketing estrafalarias, apolíneos galanes que coquetean a los dos hermanos, y un final muy emotivo con una boda celebrada por una papisa que parece recubierta en fondant.