Érase una vez en Hollywood de Quentin Tarantino superó las expectativas iniciales el fin de semana, convirtiéndose en todo un éxito de taquilla en EE.UU., pero a la hija de Bruce Lee esto le importa nada.

Shannon Lee dijo que no estaba tan feliz de ver la imagen de canchero arrogante de su padre en la película, según informó el sitio TheWrap .

Advertencia de spoiler.

En una escena, Cliff Booth (Brad Pitt) y Bruce Lee (Mike Moh) entran en una pelea física iniciada por bromas verbales. Mientras Lee gana la primera ronda, Booth la recupera en la segunda.

«Fue realmente incómodo sentarse en el cine y escuchar a la gente reírse de mi padre«, dijo Shannon. “Aquí, él es actuado como un denso y que lo desafía al personaje de Brad Pitt. Que no es así como era«.

Ella explicó que su padre no era de los que provocaban las peleas a pesar de todos los desafíos que recibió.

«Entiendo que quieren hacer que el personaje de Brad Pitt sea un súper malvado que podría golpear a Bruce Lee. Pero no necesitaban tratarlo como lo hacía el Hollywood blanco cuando estaba vivo«.

Y aunque cree que Mike Moh hizo un buen trabajo retratando a Bruce Lee, piensa que Moh «fue dirigido para ser una caricatura«.

«Se presenta como un imbécil arrogante que estaba lleno de violencia«, dijo. «Y no alguien que tuvo que luchar tres veces más que cualquiera de esas personas para lograr lo que naturalmente se le dio a tantos otros«.

Shannon Lee dirige la Fundación Bruce Lee, que le da asistencia financiera a estudiantes y familias en Estados Unidos. Ella dijo que sus esfuerzos para crear conciencia sobre su padre fueron «arrojados al tacho en esta representación, e hicieron de mi padre un boxeador arrogante».

Matthew Polly, autor de Bruce Lee: A Life , le sumó más nafta al fuego. Confirmó que Lee era dejado de lado a favor de los actores blancos para que interpretaran papeles asiáticos hasta que las películas de artes marciales de Hong Kong se popularizaron en Estados Unidos.

En la película, Lee se jacta de que podría convertir a Cassius Clay (Muhammad Ali) en un lisiado. Pero su biógrafo contradijo esto: «Bruce admiraba a Cassius Clay (Ali); nunca le habló mal en la vida real«.

«Bruce Lee era a veces un engreído, fanfarrón, pero Tarantino tomó esos rasgos y los exageró hasta el punto de una caricatura de SNL (Saturday Night Live)«, dijo Polly al sitio TheWrap.

«Sospecho que la razón por la que Tarantino sintió la necesidad de llevar a Bruce a un nivel inferior es porque la introducción de Lee de las artes marciales orientales a la coreo de lucha de Hollywood representaba una amenaza para el sustento de los viejos especialistas occidentales como Cliff Booth (Brad Pitt), que eran incapaces de adaptarse a una nueva era, y las simpatías nostálgicas y revisionistas de la película están totalmente con esos ellos«.

Del otro lado, Tarantino aún no le respondió y quizás tenga que responderle a sus abogados primero. Lo único que se supo es que armó una curación de canciones favoritas de sus películas en una mezcla de cuatro horas.

Está claro que la música de sus películas suele ser tan fundamental como sus personajes. En este caso, Tarantino seleccionó un total de 70 canciones extraídas de su filmografía icónica. Entre sus favoritos están Bang Bang de Nancy Sinatra de la escena de apertura de Kill Bill: Vol. 1 y de Pulp Fiction: Jungle Boogie de Kool & The Gang y You Never Can Tell de Chuck Berry.

Apple Blossom de The White Stripes de su película The Hateful Eight también apareció en la playlist, al igual que de Inglourious Basterds eligió Cat People (Putting Out the Fire) de David Bowie.

La mezcla comienza con una introducción grabada por el propio director de 56 años. «Siéntate, relájate y muévete al paisaje sonoro de una película de Quentin Tarantino. Tal vez nunca quieras irte«.

También tuvo tiempo para armar otra especial sobre su último film.

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