Malba (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires) presenta la innovadora exposición Terapia  que explora la penetrante influencia del psicoanálisis freudiano en la cultura argentina en general y sus inicios como vector de la modernidad.

El enfoque curatorial de esta exposición se basa en el desarrollo del campo de la práctica terapéutica y el conocimiento en el siglo pasado, que con el tiempo se volvió idiosincrásico para la identidad nacional.

Terapia reúne 200 obras de artistas modernos y contemporáneos que abordaron diferentes temas informados por la recepción del psicoanálisis en Argentina, así como sus contrapuntos críticos y rupturas.

Más que presentar una historiografía del psicoanálisis, la exposición plantea una serie de preguntas que pretenden convertirse en una invitación a reflexionar, desde la perspectiva de las artes visuales, sobre las condiciones que hicieron de la pulsión psicoanalítica una de las características más singulares y notables de la cultura moderna en Argentina.

“Sin pretender ser exhaustiva, ni pasar por el vasto conjunto de relaciones entre prácticas y teorizaciones sobre el inconsciente que han permeado las artes visuales locales, ideas freudianas que atrajeron a pensadores, críticos y artistas, con esto Exposición que pretendemos trazar un mapa del arte argentino desde la perspectiva de la psicoterapia y su promesa de progreso secular a través del tratamiento y la curación mental. La exposición se basa en formulaciones sobre el inconsciente, que aparecieron con el surrealismo, manifestaciones disidentes y expresiones performativas radicales de las décadas de 1960 y 1970, de manera no cronológica y no lineal ”.

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La muestra

La muestra reúne obras de más de 50 artistas argentinos y exiliados como Arte de los Medios (E. Costa, R. Jacoby y R. Escarri), Roberto Aizenberg, Pompeyo Audivert, Líbero Badíi, Mildred Burton, Aída Carballo, Gertrudis Chale, Sara Facio, Manuel Aja Espil, Jacobo Fijman, Nicolás Guagnini, Emilia Gutiérrez, Narcisa Hirsch, Margarita Paksa, Martha Peluffo, Juan Batlle Planas, Lea Lublin, Oscar Masotta, Luis Felipe Noé, Emilio Renart, Claudia del Río, Susana Rodríguez, Marisa Rubio, Grete Stern, Ideal Sánchez y Marcia Schvartz, entre otros. También hay una amplia selección de material documental que arroja luz sobre el desarrollo del psicoanálisis en Argentina y su relación con el arte y la cultura.

Las obras de la exposición pertenecen a colecciones privadas e instituciones de primer orden como: Museo Sívori, Fundación Klemm, Archivo Di Tella, Fundación Espigas, IDA, Fundación Larivière, Fundación BBVA, CeDInCI, APA, entre otras. Terapia se acompaña de una revista centrada en la conversación como terapia con las aportaciones de Vicente Zitto Lema y Enrique Pichon-Rivière, Marta Peluffo, Marisa Rubio, Nicolas Guagnini y David Joselit. Malba también producirá un catálogo bilingüe completamente ilustrado con ensayos de Mariano Plotkin, Gabriela Rangel, Veronica Rossi, Santiago Villanueva y los artistas Claudia del Río y Marisa Rubio.

Psicoanálisis a la Argentina

La disciplina creada por Sigmund Freud en Viena –alrededor de 1896– llegó desde Europa a Buenos Aires a comienzos del siglo XX, a partir de las discusiones de psicólogos, psiquiatras, médicos y filósofos sobre las prácticas de salud mental. En poco tiempo, logró penetrar los usos del lenguaje en el tejido urbano de la capital y de las principales ciudades del país, además de incorporarse a los programas de estudio académico.

Como método de terapia o técnica de ayuda curativa, el psicoanálisis alcanzó una gran popularidad en los años 1930 en revistas populares y más adelante en medios de comunicación masivos, convirtiéndose entonces, según el historiador Mariano Plotkin, en un objeto de consumo cultural.

En 1942 se fundó la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), por un grupo de seis miembros, algunos de ellos emigrados de Europa: Celes Cárcamo, Enrique Ferrari Hardoy, Ángel Garma, Marie Langer, Enrique Pichon-Rivière y Arnaldo Rascovsky. En la exposición, se incluyen retratos de los fundadores tomados por los fotógrafos Annemarie Heinrich y Ricardo Sanguinetti, además de profusa investigación sobre los orígenes de la institución.

La APA no sólo institucionalizó el psicoanálisis en el país, sino que fue el primer espacio dedicado a la formación profesional de psicoanalistas en América Latina. Operó en sincronía con discusiones de pares europeos y norteamericanos. Asimismo, desde 1943, la APA produjo la revista Psicoanálisis, la primera publicación en español dedicada a la disciplina freudiana. A lo largo de su historia, la APA fue sacudida por sucesivas fracturas. Algunos de los fundadores, como Langer y Pichon-Rivière, se separaron de ella para situarse en otras trincheras de la práctica terapéutica, otros dejaron de tener un rol activo dentro de su estructura.

Enrique Pichon-Rivière fue una figura clave y ejerció una gran influencia en diferentes lugares y momentos del campo cultural argentino: perteneció al círculo surrealista de Batlle Planas, fue cercano a los escritores Roberto Arlt, Enrique Molina y Jacobo Fijman, escribió una biografía del Conde de Lautréamont, su casa fue sede de la primera exhibición de Arte Concreto Invención, además de haber introducido a Oscar Masotta a las teorías de Jacques Lacan.

En la década de 1960 el discurso de la APA se amplió, y varias de sus figuras pasaron a ocupar un lugar destacado en los contenidos programáticos de los centros del arte experimental como el Instituto Torcuato Di Tella y más adelante en el Centro de Arte y Comunicación (CAYC). Las investigaciones de Emilio Rodrigué y del psiquiatra sudafricano David Cooper –quien visitó el país repetidas veces– son insoslayables en este período.

 

Actividades gratuitas por Zoom, con inscripción online: www.malba.org.ar/educación

Terapia
Viernes a las 18:00 
A partir del 9 de abril