Por respeto a los vivos no se cambiaron los nombres de los protagonistas; por respeto a los muertos se contará todo tal y como ocurrió.

Después de tanto andar, el karma tropical que avisa, también traiciona. La ruta está trabada y fría pero nada importa si tengo un vodka naranja destornillador para bajar las 2 docenas de medialunas tibias de Atalaya. Las luces de los coches que van pasando, el ruido de camiones acelerando. Los pueblos del camino ya están durmiendo y yo corriendo pensando en ella.

Bueno, ya son más de las 12. Les quiero desear un muy feliz día a todos mis amigos, a todos los fans, a todas las fans, a toda la gente que siempre da una mano y que está a la par nuestra y a toda la gente que siempre estuvo conmigo. A mi familia, que también es mi amiga. No puedo nombrar a nadie en especial porque se me van a poner celosos, así que saludos para todos y espero que pasen un muy feliz Día del Amigo. Nos vemos.

En la velocidad de la fiesta, minutos más tarde, a las 2.15 del sábado, Rubén Dario Castiñeiras le hablaba a otra cámara pero esta vez la del ambulanciero y con la cara explotada de sangre. Las palabras, con el shock que la situación imponía, fueron demasiado pesadas. Le pide un cigarrillo al médico, quien le dice que se tranquilice y le pregunta: «¿Qué te golpeaste?». «No, nada, si iba manejando Nacho, boludo. Iba manejando el pibito que está muerto ahí».

Además de su manager, Ignacio Abosaleh era su amigo. Iba en el asiento de atrás de la camioneta Honda CRV junto con Nicolás Carabajal, trompetista que acompaña al Pepo a todos lados.

Esa madrugada tenían programados dos shows en la Costa: el primero en San Bernardo Chico (San Bernardo) y luego en Crazy Disco Bar (Villa Gesell).

Una mezcla de shock, vodka con naranja y traición en una escena dantesca de cuerpos destruidos y pasos al costado y en falso. Omar Abosaleh, padre de Nacho, dio varias notas después de ver cómo el supuesto mejor amigo de su hijo le cargaba la culpa de haber provocado el desastre.

Unas horas más tarde, las cámaras de seguridad de los paradores camino a la costa atlántica se llevaron puesto las fake news orquestadas por la mente fatal de Rubén Darío. A las imágenes del Pepo subiendo como un campeón al volante de la Honda, se sumó el testimonio de su compañera de asiento de adelante, Romina Candia, su bailarina, que no entendió eso de mejor no hablar de ciertas cosas.

Confirmó que manejaba el Pepo y no Nacho, y aportó el dato del cóctel ancestral con vodka y naranja.

El padre de Nacho no podía creer la actitud y se lo notaba furioso. Dijo en una charla caliente con TN que Castiñeiras había recaído en su adicción a las drogas pesadas desde marzo de este año y le llamó mucho la atención que haya desaparecido el celular de su hijo, donde supone que pueden estar grabados algunos videos del viaje.

A su vez, el papá de Nicolás Carabajal, trompetista de la banda «El Pepo y la Superbanda Gedienta» desde hace cuatro años, también estaba con más bronca que tristeza y lamentó que su hijo «fue a trabajar y volvió en un ataúd». En diálogo con Crónica, Juan Carlos contó que su hijo, al igual que el resto de los músicos, no solía viajar en la misma camioneta que Pepo y confirmó que el cantante era quien conducía y lo hacía «a alta velocidad».

Según la bailarina que iba con él adelante, quiso esquivar algo que se le cruzó y volcó.

Según cuentan, la zona donde ocurrió es una de los más peligrosas de la ruta 63. Aunque tiene el formato de una autovía no existen las banquinas y está rodeado de zanjones y lagunas.

Es habitual, dicen, la aparición de animales sobre la ruta. El clima de esa noche potencia esa posibilidad: al estar muchos de los campos con agua, la fauna se acerca a la ruta en búsqueda de sitios secos.

Uno de sus dos abogados, Walter Cormace, dijo que la gente del lugar está cansada de ver muchos animales en la zona o carpinchos, que suelen pesar hasta 90 kilos.

Su otro defensor, Miguel «Pero boludo, mató a Ángeles» Pierri también apuntó a esa teoría. «Sobre el accidente, él dice que algo se le cruzó. La estadística en la zona dice que de los últimos 12 accidentes 8 fueron por animales, mulitas, zorros, perros en la ruta».

Un mes antes del vuelco, incluso, la Policía Vial de Dolores sacó un comunicado pidiéndole a los propietarios de animales ubicados a la vera de las rutas 2 y 63 que «adecuen los medios para trasladarlos a fin de prevenir accidentes».

A mi viejo le gustaba cantar tango. Pero también le encantaba bailar, recitar, escuchar a Pugliese, a Julio Sosa. Cuando yo tenía cuatro años, él me sentaba al lado del tocadiscos para escucharlos.

No creo que haya podido disfrutar de todo lo lindo que me dio la música, si bien en su momento la pasé bien. Yo cantaba bajo los efectos de las sustancias y así no captaba nada en mi memoria. Me perdí mil momentos lindos. Era muy superficial todo. Acá es distinto.

Acá, es el Módulo 2 de la cárcel de Ezeiza. Fueron tres años en Marcos Paz y Ezeiza. Salió en marzo del 2011. Pero volvió en poco tiempo y fue condenado a otros dos años y medio de prisión en Ezeiza. Saldría recién en 2014.

El problema de Pepo fue su adicción a la pasta base”, dijo Matías Lescano, creador de Los Gedes. “Todo empezó cuando fue al Bajo Flores”. Según cuentan, comenzó a robar con armas hasta que un día en Flores lo detuvieron por asaltar a un supermercado chino. La condena fue de seis años y diez meses de prisión.

La espiral del silencio se va llenando de carpinchos y fantasmas para sacar al Pepo de la posibilidad de volver a la cárcel, su anterior zona de confort.

En eso están los abogados del diablo que tienen una historia fuerte en común. Ex socios en la defensa de los malos de la película, Miguel Ángel Pierri y Marcelo Biondi supieron ser la fórmula predominante para los casos que aparecían por arte de mafia en la TV.

Pierri, muerto en vida después de que su hijo le haya dicho en plena entrevista con Leo Rosenwasser que estaba defendiendo a lo peor de lo peor (ni Saul Goodman se animó a tanto), se está ocupando (junto a Cormace) de la defensa del Pepo. Cuantos más zorritos y carpinchos aparezcan, mejor.

Del otro lado, contratado por las familias del manager y el trompetista, está Biondi. Mientras eran socios, su amigo Pierri estaba en pareja con la ex modelo y actriz Karina Ranni, con la que tuvo un hijo, Juan Ignacio. El mismo que tiempo después le diría que es un boludo.

Al mismo tiempo que se separan y ya no son más socios del estudio jurídico, descubre que su mujer, Karina, estaba viviendo un romance con Biondi. La relación entre los dos abogados se rompió por completo, con acusaciones peponas de por medio.

Las últimas horas de Rubén Dario tienen que ver ahora con poder matar ese recuerdo de alguna forma. Sus abogados, ya sabemos, lo ven mal. Mientras que sigue encerrado detenido en Chascomús imputado por la muerte de dos personas, dicen que está quebrado espiritual, psíquica y físicamente.

«El Pepo está quebrado espiritual, psíquica y físicamente. Está partido y tiene ayuda de sus familiares y amigos porque si no ya se hubiese caído«, describía Cormace. «Llora permanentemente a sus amigos y quiere hacer un recital a beneficio de las familias de las víctimas«. Tendrían que mostrarle algún video de lo que piensan los padres de esas «víctimas».

Del otro lado no hay tiempo para recitales. Todo parece indicar que, una vez más, nada se hizo bien. El control de alcoholemia fue precario porque no tenían las herramientas necesarias para hacerlo en ese momento y denunciaron que entró aire en el tubo que tenía que ser hermético, por eso dio negativo el test, cuando había consumido vodka.

También tendrá que confirmarse en estos días si los restos de cocaína y marihuana en la sangre del Pepo se trataba de un consumo reciente o de varios días atrás.