Mis amigas Ceci y Felu jamás olvidaran esa noche que caminaban por Cabo Polonio y al pasar entre unos arboles las esperaban dos seres altísimos y con luz propia que comenzaron a comunicarse telepáticamente. Ceci quedò hipnotizada y atraída pero Felu sintió miedo y finalmente huyeron.

Nos llegan tantas noticias de USA del caos por la pandemia, la crisis económica y de pronto esta información tan curiosa como interesante que viene a destapar el Pentágono: en donde confirman el avistamiento de OVNIS.

¿Será una forma de tapar con fake news o para distraer a los humanos? No sabemos, lo cierto es que en más de una ocasión hemos vivido estos encuentros cercanos del tercer tipo; a veces ayudados por la marmita mágica del druida (cambiando así de dimensión) y otras en noches mas casuales, y como resultado quedamos perplejos y con ese dejo de duda..

Romina vive en Córdoba y me cuenta: “En el Cerro Uritorco se ven luces del cielo que bajan todo el tiempo, no son luces con movimientos normales, zigzaguean y después desaparecen, hay gente que asegura que los vieron cuando acamparon en el cerro en la parte del refugio. Otros dicen que los ovnis van porque el cerro es de cuarzo blanco y roban la energía. Yo subí varias veces, no vi ovnis pero si escuchas cosas raras y movimientos poco normales por los senderos. Y si vi las luces en el cielo y no estaba fumada, lo cual es muy importante, estaba cuerda”.

En febrero mientras disfrutábamos el festejo de la luna llena en la Tierra Comunal de las Sierras de Rocha, en la costa uruguaya, pasaron por el cielo diez luces muy alineadas y rítmicas, a lo que algún lugareño lo desestimó por parecer satélites. También estuvo la sospecha de que cerveza artesanal “Los Dragones” que hacen Brad y Kele ayudaron a ver otra realidad.

Algo parecido vio el novio de otra amiga, Carolina: “Era una noche de diciembre. Estábamos en un bosque de Girona (cerca de Barcelona, España) con un amigo y de repente aparecen siete luces de a poco, de a una. Y empiezan a pulular (es decir, van flotando) todas en linea recta. Cada vez se hacen más pequeñas. Hasta que desaparecen de a una en el mismo punto del cielo”. Según cuenta, al momento tan especial lo quisieron grabar pero el celular al final no lo guardó.

Imagino planetas increíbles, seres super interesantes para conocer, culturas espaciales, tengo la sensación de que morirse debe ser ir a otro planeta. Dicen, también, que la experiencia con hongos alucinógenos te acerca a visualizar estos seres.

Es confortable saber que no estamos solos y que aún no se han involucrado demasiado, esto ultimo lo digo porque espero que cuando decidan bajar estemos más a la altura de las circunstancias!